1kcal no es una 1kcal

1kcal no es una 1kcal

Desde hace tiempo, ha calado la idea de que lo importante son las calorías, haciéndonos creer que comernos 40g de nueces (240kcal) será lo mismo que comernos 50g de Doritos Tex-Mex (240kcal) o 540g de Queso Fresco Batido (240kcal) (¿te imaginas?). Sin embargo, hoy día sabemos que los alimentos provocan una serie de respuestas fisiológicas y cerebrales que contradicen la simplicidad con la que hemos tratado a las kilocalorías hasta hoy.

Trataré de RESUMIR los factores que hacen diferentes a dos alimentos con un mismo aporte energético:
La saciedad: es una sensación, resultado de la acción coordinada de señales reguladas por hormonas mayoritariamente (también por estrés, actividad física, sueño…). Este es el principal determinante del tamaño de las comidas. Está demostrado que alimentos con poca fibra y muy palatables (los ultraprocesados) retrasan la aparición de saciedad al aumentar la concentración de hormonas relacionadas con la disminución del apetito. En términos de macronutrientes, las proteínas tienen mayor poder saciante que los de hidratos o las grasas afectando al aporte energético final.

Procesamiento: A mayor procesado del alimento más fácil será su digestión y más calorías se absorberán. Por tanto, las kilocalorías absorbidas de un alimento crudo o poco cocinado serán seguramente menos que las de su homólogo procesado. Sabiendo esto, ¿Que escogerías: pan blanco o pan integral?

Termogénesis dietética: Es el gasto de energía procedente de la digestión del alimento. Aunque es un valor insignificante no podemos olvidarlo y debemos saber que aumenta en alimentos proteicos y de nuevo, poco procesados, pero nada más.

En Resumen: La nutrición no son solo números. No escojáis los alimentos solo por las calorías que tengan y tened en cuenta al alimento en su conjunto.

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